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jueves, 25 de noviembre de 2010

Moribia: Living dead girl

La historia volvió a repetirse, Magmastein y Solara cayeron. Su sueño era muy difícil de mantener en pie. Primero cayó el bastión norte, luego el sur... Moribia fue completamente destruido una vez más. Este planeta ya no es habitable, hace mucho tiempo que no lo es.

Nunca creí que fuera posible sobrevivir aquí y mucho menos no siendo un modificado... ¡jajaja!
 
Este lugar está lleno de hampones de músculos grandes y cerebros pequeños ...cadáveres vivientes...

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Memorias de Moribia: Ojos abiertos a la muerte II

¡Maldito nido de ratas! 

No me canso de liquidar modificados y por si fuera poco, siguen multiplicándose... Cuando matas a tu mejor amigo porque él es quién quiere matarte, te vuelves a replantear todo...

Veo la puerta a diez metros, pero será difícil salir ileso de aquí. 


Accedí a buscar dentro de este nido porque realmente alguien habría logrado darme un halo de esperanza de que podría encontrar alguien vivo. Pero mi instinto nunca dejó de advertirme, que me estaba acercando al sucio subsuelo moribiano.

Ella, que no había perdido una sola de sus habilidades como asesina, llevaba su boca cubierta de sangre oscura y sus brazos vestidos de la misma sustancia... aún colgaban de su cintura la cartuchera de cuero rojo con las letras MG y sus pálidos ojos eran de un verde profundo y brillante. En un arrebato de ira trató de atacarme, doce balazos después seguía jadeando en el piso, cualquier intento de matarla era en vano. Se escondió detrás del cadáver putrefacto de una mujer y comenzó a devorar sus visceras como si estas le sirvieran para recomponerse.

No advertí hasta un segundo después que detrás mío se encontraban tres modificados esperándome para darme final... Recibí la primera estocada bajo el cuello...

martes, 29 de junio de 2010

Memorias de Moribia: Morir con las botas puestas III

Por Mike Bassoid

Frente a él se hallaban los ancestrales monstruos que ya había imaginado. Malditos disonaurios, ¿a qué están jugando ?- dijo entre dientes.

¡Magmastein, somos como tú! – murmuró le la bestia al oído con una voz que encerraba cientos de almas humanas en su fétido aliento.

No había peores disonaurios que los que alguna vez habían sido humanos. Recordar el escape de aquel húmedo y sucio laboratorio, traía a Magmastein de vuelta al último recuerdo que tenía.

Mientras se producía un silencio tan mortal como incómodo, otro monstruo le olfateaba  la muñeca.

No tengo muchas ganas de discutir, pero no lucen muy parecidos a mí -  Masculló mientras tomaba el deforme hocico de la bestia que olfateaba ruidosamente los rastros de sangre de su brazo.

¡Traemos un mensaje! - acercó su rostro hasta casi pegarlo al de Magmastein.

El quiere hablarte – acariciándole las costillas con sus agudas garras, comenzó a cortar la piel de Magmastein, provocándole un dolor insoportable.

jueves, 24 de junio de 2010

Memorias de Moribia: Morir con las botas puestas II

Por Mike Bassoid

Apenas había podido escapar, no había salido preparado para una lucha tan complicada. Las heridas lo acompañaron siempre, ¿por qué no habría de llegar en esas condiciones?

Se sacudía la muñeca incrédulo, no demasiado seguro del tiempo que le llevaría recuperarse de la fractura... las últimas habían sido cuestión de días... y eso significaba días de caminar por el desierto de la locura sin uno de sus brazos para defenderse.

El sabor a la sangre derramada en las escamas del viento del desierto y la desesperación atraerían predadores, detenerse no era una opción.

Débil, cansado y sediento cayó desmayado ante la fría impresión de lejanía que le mostraba el horizonte burlándose de su irrespetuosa gesta.

martes, 23 de febrero de 2010

Memorias de Moribia: Morir con las botas puestas

Todavía no puedo mover el brazo, puedo ver un hueso... Todo es confuso, no logro hacer foco... ¿Quién está ahí?¡¿ Quién habla?!


Otra vez encadenado y con un golpe en la cabeza. Otra vez ese maldito olor a putrefacción, a azufre. No puedo incorporarme, estoy encadenado al suelo, desarmado y mi brazo izquierdo parece quebrado.


¡Maldita sea! estoy varado hasta la próxima luna, no tengo idea de cuándo será pero a juzgar por la intensidad del sol deben faltar por lo menos setenta horas y ni hablar de que moriré de hambre antes de poder siquiera pensar en salir de aquí.


Debo pensar rápido, no puedo controlar mi cuerpo después de semejante golpiza y mucho menos romper una cadena sin más que mis manos.


No puedo levantarme tengo el brazo izquierdo roto y encadenado, estiro mi mano derecha y puedo sentir una vara con la textura de un cartón seco y viejo, de ninguna manera serviría para romper haciendo palanca, alguien sufrió peor suerte que yo, esto es un brazo y ahí está el resto del cadáver. Por supuesto no tenía más que sus pantalones y su ridículo sombrero de Cowboy... y yo creía que tenía un problema.


La cabeza me da vueltas. Siempre que me duele detrás de la oreja es por que recibí un culatazo. ¿Por qué no matarme? Debe ser que soy odioso. Tampoco recuerdo en qué momento me rompieron el brazo... un momento... se llevaron todas mis cosas ¡Me dieron por muerto! Quien sea que me desmayó lo hizo para hacerme pasar por muerto... ¡Solara! Me rompió el brazo para que pueda sacarme la cadena. Otra vez andan sueltos los asesinos silentes y Xeth mintió, una vez más, sobre su muerte...

viernes, 20 de noviembre de 2009

Memorias de Moribia: Ojos abiertos a la muerte

¡Maldita bestia! Trae el antebrazo derecho bañado en algo que parece ser sangre. y  algo que parece ser un grillete...

Esto no va a terminar bien. Me detengo a veinte metros de el, levanto la vista y lentamente le muestro a la distancia que estoy armado y estoy dispuesto a matarlo si tengo que hacerlo. No mostró ánimos de pelear, viene arrastrando ese peso al sol y parece lastimado, pero no puedo confiar en un modificado.

Se corre a un costado en señal de respeto... Yo bajo la cabeza y comienzo a caminar en dirección a el, empuñando mi escopeta. El  hace lo mismo... se acerca lentamente.

Clavo mi vista en sus ojos, no dejaré que me sorprenda con alguna artimaña. Veo más allá de su sombra un largo camino entrecortado de sangre que viene dejando el grillete en el asfalto, ajado como papel al sol... ¿Está mal herido? No lo creo, son bestias hábiles y de las creaciones humanas de las más inteligentes.

Ese olor a putrefacción y mis dos cartuchos no garantizaban que pudiera matarlo... dudo en acercarme... cinco metros...

Sigo con mis ojos el rastro de sangre negra hasta que llego a su mano derecha. Trae una espina dorsal humana arrastrando un cráneo...


Sr. Ventísca & Alexo Numb

lunes, 9 de noviembre de 2009

Memorias de Moribia: Azufre

Sr. Ventísca & Alexo Numb

"No se puede explicar que fue lo que pasó, a veces trato de recordar pero luego de unos instantes en mi mente sólo se ve el fuego y los gritos de las almas al derretirse ..."

"Aliviana mi dolor pensar en que las almas fueron purificadas pero fue la peor manera de hacerlo. De esta guerra la más cruenta de las batallas."

"Llegamos al paso sur de Moribia bajo las órdenes de Magmastein. Los asesinos silentes de Xeth habían emboscado en Moribia a "Los Cráneos". El ejercito moribiano más belicoso de la historia llegaba a la batalla bajo la influencia de Solara, la más mortífera arma."

"Fue allí donde el más grande ejercito de modificados nos esperó... miedo era poco para describir la
sensación que tuve."

martes, 27 de octubre de 2009

Memorias de Moribia: Nigth Vision

"Un frio estiletazo en mi hombro izquierdo. La peor navaja oxidada pasando lentamente a través de mi piel, desgarrándola... Otro navajazo bajo las costillas. Sin duda tenía un tipo de ventaja. Caí casi desmayada al piso, como una mosca...

No cualquier mosca. Estos animales matan en el primer ataque, caso contario juegan con su víctima. Obviamente sabían quién era...

Me había tomado dos heridas muy profundas alcanzar a Marrah, mi más vieja compañera... ya no necesitaba ver para vencer a este Dlider...

Creo que sus dientes decoran mi muñeca esta noche... 

¡¿Cómo consigo otro Martini?!"

jueves, 22 de octubre de 2009

Memorias de Moribia: The Deadliest Weapon - Solara


"Defiendo el bastión norte, mejor conocido como el Peñón del Muerto... o cómo me gusta llamarlo a mi, la mismísima puerta al Averno"

"Sólo yo he vuelto a Moribia, la misma Perséfone no hubiese podido hacerlo"

"Magmastein perdió más que su cuchillo cuando partí, los tres fuimos invencibles"

"¡Hombres! Son demasiado sentimentales"